"Todo
lo que somos es consecuencia de lo que hemos pensado" (Buda)
Pregunta el poeta: “¿Dónde estará mi
vida la que pudo haber sido y no fue, la venturosa o la de triste
horror? “. Esta pregunta nos convoca al centro mismo de la
vida, porque nosotros somos los que le damos sentido a nuestra
vida. La vida no es una batalla, no estamos aquí para saltar
obstáculos, estamos aquí para aprender, para hacer
de la vida una obra de arte. La vida en general es poesía
y, en su inolvidable totalidad, ella nos inventa, nos vive.
El secreto de una vida realizada está en la preparación
mental.
Son nuestras decisiones y no las circunstancias de la vida, las
que determinan nuestro destino. En nuestras manos y por mediación
de nuestro libre albedrío está la posibilidad modificar
cualquier situación. La pregunta que nos debemos hacer es:
Qué queremos de verdad en la vida? Solo nos hace falta tener
en nuestra mente un objetivo que nos haga levantarnos cada mañana.
También debemos de preguntarnos: ¿ Qué precio
tendremos que pagar si no actuamos inmediatamente con relación
a lo que queremos? Hermann Hesse nos muestra una luz cuando afirma: “ Solo
hay felicidad si nada exigimos del mañana, y aceptamos del
hoy, con gratitud, lo que nos trae. La hora mágica llega
siempre".
A veces pensamos que la vida de los otros es fácil porque
no la vivimos. Pensemos en nosotros que tenemos riquezas inimaginables
al alcance de nuestras manos: un corazón para soñar,
un lecho para dormir y unas manos para trabajar como dice Gonzalo
Arango. Siempre le echamos la culpa al otro o a Dios de todos nuestros
actos. Es nuestra mente la que elabora teoremas que nos impiden
cantar y danzar bajo la lluvia. La alternativa está en como
procesamos nuestros pensamientos, porque nada es tan real como
los pensamientos. La mente no establece distinciones entre lo falso
y lo verdadero, somos nosotros quienes le damos esas categorías,
por eso nos convertimos en lo que pensamos.
El control de nuestra vida estaría dado por hacernos cargo
de nuestro modo de pensar. En muchas situaciones – dice Easwaran-
nos sentimos aburridos porque nuestras mentes están divididas.
Una parte de la mente lleva a cabo el trabajo, y la otra, intenta
no hacerlo. Al estar la mente dividida sobreviene el agotamiento.
La apreciación de la vida estaría dada por como se
siente uno en la propia mente. Como la mayor parte del tiempo nuestra
atención se mantiene dirigida hacia afuera, hacia otras
personas, nuestra mente está invadida de pensamientos que
planean el futuro o analizan el pasado. Somos lo que somos porque
primero lo hemos imaginado. Observarnos, ver a nuestro alrededor,
saber quienes somos, quienes nos rodean y qué queremos de
nosotros, conforman la carta esférica de nuestra vida.
Para asumir la vida desde una perspectiva diferente, menos rígida
, más tranquila y espontánea , es necesario tener
el control de nuestra mente . La mente es un ser insólito,
es la más impredecible de todas las criaturas que habitan
el universo ,gusta del teatro y de la música ,se hace visible
en todos los escenarios de la vida. Aprender a domesticarla es
una tarea prioritaria si queremos mejorar nuestra relación
con nosotros , los demás y el planeta. Para mejorar nuestra
calidad de vida , debemos trabajar sobre nuestra mente: la loca
de la casa . Cuando la mente no está entrenada , los pensamientos
van y vienen y producen comportamientos inusitados . Al moverse
sin control , la mente se convierte en un torbellino de sufrimientos
que no nos permiten ver con claridad nuestro propio cielo. Una
mente confusa navega por mares de desesperación y ansiedad
.
Los venenos de la mente : los odios, los celos, las codicias, las
envidias, los apegos, crean más ataduras y acortan los sentimientos
de libertad , de expansión, de infinitud, de abundancia. ¿ si
no confiamos en nosotros , cómo vamos a confiar en los demás?
Vivimos de manera mecánica, ni siquiera pensamos y esto
nos lleva a toda clase de estados anímicos que nos hacen
sentir insatisfechos.
La mejor alternativa para limpiar la mente es el silencio interno,
que nos ayuda a reconciliarnos. La meditación, la visualización
entre otros , son tónicos importantes para aquietar la mente.
En nuestro medio las personas viven más del lado externo
de la mente. Al vivir para satisfacer a los demás, caen
en la trampa de ser como ellos quieren , perdiendo toda posibilidad
de ser como quieren ser y esto genera conflictos interiores como
amargura, depresión , deseos de no vivir y todo tipo de
enfermedades.
Todos nuestros actos están tejidos por nuestros sueños
y es nuestra mente la que determina si se vuelve contra nuestros
sueños y nos convierte en sus ciervos o nos atrevemos a
desafiarla y a tomarla por los cuernos por medio del trabajo interior.
La decisión está en nuestras manos .El secreto es
que no hay secreto: todo está en la meditación .
Al meditar desaparecen las fronteras y se abre un nuevo horizonte.
La paz se consigue trabajando sobre el ego .
Otro ejercicio interesante para adiestrar la mente es la atención,
que nos posibilita modificar todas nuestras reacciones mecánicas
y liberarlas de esquemas de conductas preestablecidos . Si todo
es ilusión y es transitorio, cuanto más apegos existan,
más sufriremos.
Para modificar nuestros viejos esquemas de pensamiento debemos
trabajar sobre el ego que siempre y en todo memento nos está involucrando
en la competición, las intrigas y el afán de logros.
A veces nos involucramos en cosas que no tienen que ver con lo
que queremos para evitar asumir retos interiores, buscando huir
del sufrimiento, pero no nos damos cuenta que estamos creando más
sufrimiento mental . Pensamos demasiado y vivimos poco. Tal vez
porque nuestra cultura nos ha inculcado más lo racional
que lo intuitivo.
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